Verte me destruye,
Me hiela el alma.
Mi mente no deja de pensar
en cosas que pudieron ocurrir,
Y mi corazón llora con lágrimas de sangre
el amor que perdí.
Tu imagen me desgarra y me hundo en el dolor
de tu triste adiós definitivo.
Verte me destruye,
Me hiela el alma.
Mi mente no deja de pensar
en cosas que pudieron ocurrir,
Y mi corazón llora con lágrimas de sangre
el amor que perdí.
Tu imagen me desgarra y me hundo en el dolor
de tu triste adiós definitivo.
Filtrar el amor, oscurecer en el vacio, caer, simplemente caer.
Me aprisionaba, me desgarraba,
Sufrimiento eterno.
Por siempre y para siempre, luchando contra la vida,
La muerte acecha hasta el último día.
Fue difícil, es difícil.
Es difícil aprender todo sobre una persona.
Cuán necesario pudo ser en ese momento de dolor.
Lágrimas, dolor, soledad, tiempo.
Pesa, lástima, te quiebra el alma,
Te mata, te destruye, te desgarra.
Sangrando en mi interior, comienzo
a caer, bajo, más bajo y nunca para.
Ya sin esperanzas el llanto me invade.
¿Parezco feliz? No, No lo soy, ¿verdad?
Nadie lo sabe, vos no sabes lo que es sentirse sólo,
no sentirse amado,
El calor de un abrazo,
La electricidad de un beso,
El sentimiento de dos dulces palabras.
Estoy sola, como siempre,
en mi habitación, desgarrándome,
muriéndome, el dolor, la soledad
y el tiempo, me alejan de vos.
Los mundos se confunden,
Se entrelazan, se comunican, sin palabras, sin gestos.
El silencio es espeso, se hace oscuro.
La luna está demasiado lejos para alcanzarla,
como los sueños.
Una mirada, calidez
Sentimientos infinitos,
El cielo está sobre tu cuerpo,
No hay aire,
Tu respiración ya no se oye,
La mano se posa sobre tu hombro,
Es fría y bella, pero aterradora,
Blanco y profundo.
La nada
Mirando a la nada
Colgada en mi mundo,
Recordando.
Secuencias en cámara lenta,
Todo y nada pasando por mi mente.
Recuerdos de proyectos perdidos y amores vacíos,
entre todas esas cosas estabas vos,
mirándome, mirándote, viéndonos,
juntos, separados, amándonos, odiándonos,
a vos, a mí, a nosotros.
En una miésima de segundo recordé,
mi pasado, mis sueños, mis logros y vos.
Y cuando desperté, con mis ojos inundados de lágrimas
todo se había ido, todo
Y yo me quedé ahí, sentada,
Viajando,
Recordando,
Olvidando.
Confusión
Sentimientos encontrados,
Lucha de titanes, tristeza y felicidad,
Soledad y compañía, se enfrentan
En una guerra por conquistar tu mente.
Se debaten entre sensaciones,
Recuerdos y nuevos momentos.
Tu alma se confunde, tambalea,
Pasa de angustia a confort en un instante.
Es momento de aclarar tus ideas,
Cuando estás sola no sabés que elegir,
Cuando estás acompañada, no entendés
Las señales de tu propio ser.
¿Quien sos?, ¿quien fue?, ¿quien es?,
Estás confundida,
El llanto se convierte en risa, la risa en llanto
Y tu cuerpo, tu mente y tu alma,
Se rompen, como un dique,
Sobrepasado por la fuerza del río.
Un manantial de sentimientos se revela,
Se llevan todo a su paso,
Vas a quebrarte, vas a herirte,
Desilusión, candidez, lluvia, fuego.
Ya no sabés quien sos, donde empezás,
Donde terminas,
Cuanto aceptas,
Cuanto dejás.
La vida es un escenario,
Tenés que definir tu personaje,
Tenés que decidir tu destino
En este final, en este comienzo.
Es hora de actuar,
Bajo tus propias reglas,
Ya nadie te indica el camino.
Jugá…
Desilusión
Amor, confianza, proyectos,
Mi tiempo, mis ganas, mi vida,
Todo mi mundo depositado en vano.
Las lágrimas, las sonrisas, los besos,
Mi cuerpo guardado para vos,
Esperándote cada noche.
Y vos, ciego, insensible, me dejás,
Sola, olvidada, sin esperanzas,
El último recurso, alejarme de vos.
Nada funcionó.
Te resultó más fácil refugiarte
En otro vientre, en otra boca,
En otras manos, una mirada vacía.
Tal vez descubras con el tiempo,
Que algunas cosas no se recuperan,
Que a veces se hace tarde,
Que no se puede volver atrás.
Espero que no te pase,
Que logres ser feliz,
Que yo también lo logre.
Tal vez algún día,
Si tenemos suerte,
Logre perdonarte.
Una cosa me queda por decirte
Simplemente adiós.
En la vida nos pasan muchas cosas que nos van cambiando y no nos damos cuenta. Pero también hay pequeños momentos, que si nos detenemos un instante, podemos sentir que nos hacen cambiar, pueden ser cosas que parecen insignificantes, pueden ser buenos o malos momentos, pero en un segundo algo dentro nuestro cambia, y es tan fuerte ese cambio, que de pronto vemos todo completamente diferente, sin darnos cuenta, ese instante nos cambia la vida, la cabeza, nuestra forma de enfrentar las cosas, incluso nuestras decisiones se ven afectadas, a estos instantes he dado en llamarles puntos de inflexión.
Espero que te haya gustado, a vos que estas leyendo, y si te pasó algo parecido no dudes en compartirlo. Y nunca dejes de pensar en esos momentos, porque son de los más valiosos, porque son los que te hicieron quien sos hoy.