viernes, 29 de mayo de 2015

de la invisibilidad

Saberse solo, saberse nada,
Reconocerse nadie, para otros, para uno.

De la pila de personas que cruzamos en un día, en una hora, en un minuto,
De la masa que presiona nuestros cuerpos en el cotidiano, en el subte, en el tren, en el bondi.

Saberse invisible a la mirada de los otros,
Saberse perdido entre la multitud alienada, ciega, sorda, indiferente.

Saberse con la piel fría y dura de la soledad, de no encontrar una mirada cómplice que comprenda la necesidad del roce cálido de una voz.

Reconocerse solitario. Saberse solitario. Sentirse solitario.

Veámonos.

jueves, 7 de mayo de 2015

De una carcajada...

Necesito el silencio mas silencioso.
Añoro el cese del murmullo de mi mecanismo de imaginar recuerdos.
Pienso que no tengo que escuchar lo que pienso y me confundo, entro en el bucle de mi propia mente y ya no puedo escapar y me quedo ahí adentro y me río y me freno y me suelto y me encierro, todo en el mismo tiempo, todo en el mismo ser.
Tal vez sea el frío de esta noche o el olor alimonado en la resina, pero las letras fluyen y el pensamiento explota percibiendo el cambio que ya presiona.